martes, 20 de mayo de 2014

Se habla español

            El Diccionario del español dominicano se bañó en las primeras aguas de mayo en la ciudad de Nueva York, recibido con cariño e interés por muchos dominicanos que se reencontraron con la lengua de su infancia y de su patria. La importancia de conocer, atesorar y valorar la identidad propia comienza a apreciarse en el mismo instante en que nos apartamos del terruño y nos enfrentamos a una sociedad y a una cultura diferente. Pero la identidad cultural adquiere un protagonismo estelar cuando nos toca integrarnos en una sociedad en la que se habla una lengua distinta a la nuestra.            
            Los dominicanos que viven y trabajan en Nueva York tienen el mérito de mantener el español y la responsabilidad de transmitírselo a sus hijos, que crecen como hablantes de inglés. El español crece como la espuma en los Estados Unidos, como lengua materna y como segunda lengua. Aumenta su prestigio y con él su número de hablantes. 
            Es habitual oír y leer español en las calles neoyorquinas. Para muestra vayan dos botones. En el estadio de pelota de los Mets la lluvia me obligó a comprar un impermeable (chubasquero, capa de agua, etc.). Cuando traté de hacer mis pinitos en inglés la dependienta, que no era latina, me preguntó en un perfecto inglés si lo que quería era un poncho. Al día siguiente, al preguntar por el postre en un restaurante, la camarera nos propuso el clásico brownie y un extraordinario tresleches que, dicho en un español un tanto tortugueante, nos costó reconocer. 
            Hablar español, y sobre todo, hablarlo y escribirlo con corrección, se han convertido en un valor en alza en una ciudad en la que ya se habla español.


No hay comentarios: